IDEARIO INSTITUCIONAL

La Universidad Católica de Cuyo, desde su creación y a través del
tiempo, se proyecta sobre la comunidad sanjuanina como un haz de
luz que ilumina en la fe y en el saber, las mentes y corazones de quienes se acercan a sus aulas. Las autoridades de esta Casa de Altos
Estudios consideraron y propiciaron oportunamente la creación de
otras unidades académicas que atendieran los diferentes niveles del
Sistema Educativo, para hacer posible la formación integral del
hombre desde su más tierna edad.
En el seno de esta idea nacieron los Colegios Nuestra Señora de
Tulum, Nuestra Señora de las Nieves, Mons. Dr. Audino Rodríguez y

Olmos, y Jesús de la Buena Esperanza y los Institutos de Formación
Docente Santa María y San Buenaventura, y que por su estatuto en
el art. 3 forman parte de la misma Universidad Católica de Cuyo.
Bajo el concepto cristiano de que el hombre es un ser trascendente
que goza de libertad para construir su propio destino y que ha de
vivir así a la Gloria de Dios, las citadas Instituciones educativas
proponen como fin, colaborar atentamente en la construcción de la
persona hace de sí misma, apoyada en los cimientos de su familia y
proyectada a la vida social.

Así, imitando en lo posible a la Iglesia Católica, Madre y Maestra de
los pueblos en la misión confiada de su Divino Fundador Jesús, de
educar y dirigir a sus hijos, se establece el presente ideario, susten-tado en los siguientes principios fundamentales:

Visión del hombre

Se considera al hombre como persona en tanto unidad biopsíquica-social-cultural-ética-trascendente, guiado por los valores universales que dan sentido a la vida humana.
Se reconocen los derechos naturales del hombre.
Se reconoce la superior dignidad humana desde la concepción.
Se promueve el ejercicio responsable de la libertad.
Se promueve el ejercicio no abusivo de todos los derechos del hombre en función de los límites emanados del bien común.
Se reconoce la imagen cristiana del hombre como hijo de Dios caído, redimido y justificado, sellado por el Espíritu Santo y participe del Cuerpo Místico de Cristo

Visión del la familia

Se reconoce a la familia como institución básica de la sociedad y agente
natural y primario de la educación de sus hijos.
Se reconoce el derecho de los padres de elegir la educación de sus hijos.
Se promueve la formación de la comunidad educadora, fomentando el
encuentro permanente y armónico entre familia y escuela.

Visión del la sociedad

Se reconoce a la sociedad como una realidad visible y espiritual en cuyo
ámbito se desarrolla el respeto a la justicia, a los Derechos Humanos Universales, a la Paz y a la Vida.
Se reconoce al Estado como regulador de las actividades sociales al servicio del interés común.

Se reconoce al Estado como principal responsable de las actuaciones
educativas y de la garantía de su calidad.
Se fomenta el respeto al marco jurídico que reconoce y reglamenta el
derecho constitucional de enseñar y aprender.

Visión del la educación

Se concibe a la Educación como un derecho fundamental, como un derecho-deber de la familia y la sociedad y una obligación permanente e inalienable del Estado.
Se reconoce la función personalista, personalizada y personalizante de la Educación.
Se considera a la Educación como medio insoslayable en la búsqueda de la Verdad y de la síntesis Fe y Cultura.

Visión del la escuela

Se concibe a la escuela como ámbito específico de formación integral del hombre a través de la comunicación sistemática y crítica de la cultura, de la promoción de los valores universales y de la preparación para la vida profesional.
Como escuela católica se asume el compromiso incondicional a una definida acción pastoral-educativa.
Se considera a la escuela como institución abierta a la comunidad, formadora de alumnos solidarios que sean capaces de percibir la problemática real del medio y de generar posibles soluciones.

Se considera a la Educación como medio insoslayable en la búsqueda dela Verdad y de la síntesis Fe y Cultura.

Valores

La modalidad de jóvenes y adultos, desde sus comienzos, centró sus valores en la familia. Es la familia de Nazaret, en Jesús, María y José, un ejemplo a seguir para toda la comunidad de nuestro colegio. Es una familia cristo céntrica en primer lugar, Dios se hizo hombre y se encarnó en el ceno materno de María para salvar a la humanidad del pecado y abrirnos las puertas del reino de Dios. María, aceptando el Misterio de un plan salvífico, enuncia su sí y nos destina a ser hijos de Dios y ella nuestra madre. Y en la persona de José, en su silencio, acompaña a María

en el tránsito de su espera y se conforma como Padre Adoptivo de Jesús y como partícipe necesario del plan de salvación. Nuestra comunidad, en torno a la Sagrada Familia, vive la adopción del alumno en el seno institucional, y acompaña desde su ingreso la trayectoria escolar, siendo para ellos el lugar , la seguridad, la compañía hasta alcanzar el objetivo de su titulación y cederlo así a la comunidad como persona formada en la educación formal obligatoria.

Valores

La modalidad de jóvenes y adultos, desde sus comienzos, centró sus valores en la familia. Es la familia de Nazaret, en Jesús, María y José, un ejemplo a seguir para toda la comunidad de nuestro colegio. Es una familia cristo céntrica en primer lugar, Dios se hizo hombre y se encarnó en el ceno materno de María para salvar a la humanidad del pecado y abrirnos las puertas del reino de Dios. María, aceptando el Misterio de un plan salvífico, enuncia su sí y nos destina a ser hijos de Dios y ella nuestra madre. Y en la persona de José, en su silencio, acompaña a María